Enciende los electrodomésticos de tu apartamento y observa la diferencia entre lo que consumes por instante (potencia) y lo que realmente pagas en tu factura (energía). El área bajo la curva es tu recibo.
Qué tan rápido consumes. Es instantánea. Una ducha eléctrica (4.500 W) tiene mucha potencia; un cargador (10 W), muy poca. Es la altura de la curva.
Cuánto consumes en total. Potencia × tiempo. Es lo que suma tu factura. Es el área bajo la curva, no la altura.
El tiempo manda. La nevera es de baja potencia, pero nunca se apaga: por eso gasta más energía que la ducha, que es potentísima pero dura minutos.
La potencia es la velocidad del carro (km/h); la energía es la distancia recorrida (km). Pagas por la distancia, no por qué tan rápido ibas.